miércoles, 11 de abril de 2012

Harry V Tozer, el padre de las marionetas de hilo

Foto de Perez de Rozas publicada en la portada de La Vanguardia 18-03-73

Hasta hace poco desconocía por completo la existencia de estas marionetas y de su creador, Harry Vernon Tozer. Las descubrí gracias a un compañero de trabajo que me habló de su bisabuelo, un tal señor Montserrat, que a prinicipios del siglo XX se dedicaba al oficio de hacer puchinelis. Con unas pocas indicaciones que me dió conseguí un articulo de La Vanguardia, de 1973, donde se cita al bisabuelo Montserrat. Pero el texto está dedicado por entero a una exposición de marionetas de hilo construidas por Tozer que tuvo lugar en la Biblioteca Museo del Institut del Teatre, por ese entonces ubicada en el Palau Güell.

Marionetas de Tozer fotografiadas por Perez de Rozas para La Vanguardia

Harry V. Tozer, de orígen británico, nació en el año 1902 en Paraguay. Llegó a Barcelona en 1925 y aquí fundó su compañía “Marionetas de Barcelona”. La compañía, aunque en poco tiempo alcanzó un notable éxito entre la población infantil (y también adulta) no conseguía un local decente donde acomodarse. Primero ocupó parte del domicilio del matrimonio Tozer (en el barrio de la Bonanova), luego un garaje y después varios sótanos de colegios hasta que, en 1956, Harry pidió al Ayuntamiento la concesión de un local dentro del Poble Espanyol. Finalmente se empezó a constuir en 1957, pero por causas que desconozco la obra quedó aparcada y las marionetas se quedaron si un hogar fijo para siempre. Solo durante un breve periodo de tiempo, en 1973, estuvieron expuestas al público durante la muestra en el Palau Güell de la que antes he hablado (en la calle Nou de la Rambla, que entonces se llamaba “Conde del Asalto”). 20 años más tarde esos mismos muñecos protagonizaron una nueva exposición en la ciudad de Lleida. 

Anuncio de la exposición de 1973, publicado en La Vanguardia

 Durante el tiempo en que Harry Tozer utilizó su propio domicilio como taller y auditorio construyó el teatrillo para hacer las representaciones y, para que pudiera caber en el salón de casa, tuvo que adaptar las dimensiones de dicho teatro.  

Tozer en el jardín de su casa con sus marionetas


Pese a la perfección de la técnica de los muñecos y los éxitos alcanzados, Harry Tozer fue un hombre prudente que no se atrevió a transformar su afición en su único oficio y prefirió compaginarla con su trabajo habitual en la eléctrica La Canadiense (empresa cuyos empleados, en 1919, protagonizaron una huelga monumental de la que ya hablaré en otro momento) aunque tambien ejerció como profesor del Institut del Teatre entre  1973 y 1990.

 
En 1990 Tozer cedió al Institut del Teatre su colección de marionetas, el teatrillo desmontable y todos los accesorios necesarios para llevar a cabo cualquier representación (cortinajes, decorados, sistemas de iluminación y sonido, etc). Tres años más tarde, l’Institut del Teatre organizó la exposición “Marionetas de HV Tozer”, en colaboración con la Fundación “la Caixa” y el centre de titelles de Lleida.


Tozer murió en Barcelona en 1999 tras haber conseguido, ese mismo año, la Medalla de Oro al Mérito Artístico de la Ciudad de Barcelona y la Creu de Sant Jordi dos años antes. 

Marioneta de la muerte, obra de Tozer

5 comentarios:

  1. Hola!
    Fascinante historia. Si te digo que me suena un montón haber visto la marioneta de la muerte... pero no recuerdo porque? ¿Donde están ahora las marionetas?
    Un abrazo.

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  2. Esas marionetas son impresionantes. Por lo que he podido saber, ahora son propiedad de l'Institut del Teatre y deben estar guardadas entre sus fondos.

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  3. http://es.noticias.yahoo.com/revelan-curiosidades-barcelona-aparecen-gu%C3%ADas-tur%C3%ADsticas-094211205.html

    Sra Absenta... creo que le puede interesar.

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  4. Si son unas marionetas fantásticas, si son propiedad del Instituto del Teatro de Barcelona.
    las he tenido muy cerca, el Señor Tozer me enseño todo lo que se de marionetas, fue mi profesor.
    Teresa Travieso

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  5. Si son unas marionetas fantásticas, si son propiedad del Instituto del Teatro de Barcelona.
    las he tenido muy cerca, el Señor Tozer me enseño todo lo que se de marionetas, fue mi profesor.
    Teresa Travieso

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